MANTAS ALUMINIZADAS SON SUSTITUIDAS POR MANTAS DE POLIPROPILENO METALIZADO
El confort térmico de las obras de construcción civil comenzó a engrosar la lista de los requisitos básicos del consumidor en el siglo XXI. Es por eso que las sub coberturas se han convertido en el producto más eficiente para la climatización de ambientes.
Hoy en día constituyen la mejor fuente de aislamiento térmico e hídrico. Son de bajo costo y de alta calidad, bloquean la transmisión del calor con mucha eficiencia.
Las primeras sub coberturas desarrollados por la NASA en los años 50 , fueron moldeados de aluminio tratado y pulido. El aluminio, descubierto en 1809, es un metal muy ligero y maleable, que tiene increíble versatilidad, siendo el segundo metal más utilizado en el mundo, en diversas aleaciones, destinado también a componer empaques de aluminio, latas de bebidas, antiácidos, desodorantes, entre otros fines.
Recientemente, el uso de aluminio en la elaboración de las mantas de sub coberturas han sido ampliamente cuestionadas.
Aunque el aluminio no es un metal pesado, en 1976 ya se habían detectado sus propiedades neurotóxicas . Los investigadores han demostrado que el aluminio puede ser absorbido y acumulado en el cuerpo, causando enfermedades neurodegenerativas. Por ejemplo, un estudio anunciado por Alfrey et al., demostró que la intoxicación por aluminio estaba fuertemente relacionada con la demencia de diálisis y McLachlan et al. reportado la presencia de altas concentraciones de aluminio en el cerebro de pacientes con Alzheimer.
Los estudios han sido recientemente confirmados, y el aluminio fue directamente relacionada con las encefalopatías ( Meyer -Bacon et al. , 2007 ) la demencia de la diálisis, la enfermedad de Alzheimer ( Zatta et al.1998 ) y las alteraciones de comportamiento neural ( Meyer -Bacon et al. , 2007 ).
El aluminio dispersándose en el suelo, en las verduras y en el agua llega a niveles tóxicos que provocan cólicos, trastornos gastrointestinales, dificultades en el metabolismo del calcio, nerviosismo extremo, anemia, dolor de cabeza o dolor de cabeza, falta de memoria, problemas de aprendizaje, hiperactividad, convulsiones, falta de coordinación , la demencia pre – senil, el habla normal alterado, disminución de las funciones renales y hepáticas, debilitamiento de los huesos y los músculos. Además, queda demostrado que la acumulación de sales de aluminio conlleva a reducciones en las actividades mentales de los seres humanos. Las pérdidas de calcio, y el aumento de la absorción intestinal de aluminio y silicio, se combinan para formar compuestos que se depositan en la corteza cerebral, lo que dificulta el flujo de pulsos que son transmitidos a través del sistema nervioso.
Los trabajos de investigación realizados en víctimas de la enfermedad de Alzheimer (principios esclerosis mental), contaron cuatro veces la cantidad normal de aluminio acumulado en las células nerviosas. Esto indica que la concentración de aluminio puede contribuir al desarrollo de la enfermedad.
Se encontró incluso en marcos de fábricas de aluminio, que después de un cierto período, sus trabajadores pueden sufrir de mareos, falta de coordinación, y la pérdida del equilibrio y la energía, también se han reportado síntomas en personas que tienen contacto frecuente con de aluminio.
Para evitar este inconveniente, la industria hoy en día viene sustituyendo el aluminio como componente de las mantas para sub coberturas, aplicando una película de polipropileno metalizado que tienen un efecto muy similar, sin causar daños a la salud.
Así que, unir la creación de productos con la responsabilidad de sus fundadores, se torno tan importante como la salud del planeta en cuanto a los efectos que los metales causan en el hombre y el medio ambiente.
Todo esto corresponde al cambio de paradigmas y el desarrollo concreto de una necesaria industrialización consciente!